A veces, las mejores celebraciones son aquellas que dejan una huella que dura mucho más allá de la fecha en el calendario. Hoy, cuando ya hemos comenzado a transitar este nuevo año, queremos hacer una pequeña pausa para mirar atrás y atesorar los hermosos momentos vividos durante la celebración de Navidad en la Residencia San Benito de Traiguén.
Al revisar las fotografías, no solo vemos una fiesta, sino el reflejo de una gran familia. Las imágenes nos transportan de vuelta a esa mesa larga y colorida, donde no sólo se compartieron ricos alimentos y bebidas, sino también historias, risas y esa complicidad única que surge al comer todos juntos.
La jornada estuvo marcada por la visita más esperada: el Viejito Pascuero, quien llegó cargado de regalos personalizados, pero sobre todo, de abrazos y atención para cada uno de los niños. La emoción de abrir los obsequios se mezcló con la diversión de jugar con los marcos de fotos y las figuras navideñas, creando postales divertidas que hoy guardamos con mucho afecto.













