En CORPRIX creemos profundamente que cada niño, niña y adolescente merece crecer sintiéndose querido, escuchado, protegido y valorado. Por eso, nuestro trabajo diario se inspira en el Enfoque de Derechos, una forma de acompañar que reconoce a cada uno como una persona única, con voz propia, sueños, opiniones y capacidades.
La evolución de la legislación de infancia en Chile, con la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y la Ley de Garantías de la Niñez, ha fortalecido esta mirada.
Fortaleciendo su rol: protagonistas de su propia vida
El Enfoque de Derechos nos invita a mirar a cada niño, niña y adolescente desde sus capacidades y no desde las dificultades que han debido enfrentar. Reconoce que tienen derecho a ser escuchados, a participar en las decisiones que les afectan y a crecer en un entorno donde se sientan seguros, respetados y acompañados.
Nuestro compromiso es brindarles el cuidado, la contención y las oportunidades que necesitan para sanar, desarrollarse y proyectar un futuro lleno de posibilidades. Trabajamos para fortalecer sus vínculos familiares cuando ello es posible y para que cada paso que den los acerque a una vida plena, donde puedan ejercer sus derechos con confianza y autonomía.
La participación se vive todos los días
La participación no es una actividad puntual; es una forma de convivir y de construir juntos la vida cotidiana. Desde el primer día que un niño, niña o adolescente llega a uno de nuestros programas, procuramos que se sienta acogido, respetado y parte de una comunidad que lo valora.
Una bienvenida que abraza
Cada ingreso comienza con un protocolo de acogida que busca mucho más que recibir a un nuevo integrante. Es un momento pensado para transmitir tranquilidad, confianza y cercanía, ayudándoles a sentirse seguros y acompañados desde el primer día.
Construimos juntos su camino
Cada niño, niña, adolescente y su familia participan activamente en la elaboración de su plan de intervención junto al equipo profesional. Escuchamos sus expectativas, intereses y necesidades, porque creemos que las mejores decisiones son aquellas que se construyen con ellos y no para ellos. Nuestro propósito es acompañarlos para que puedan reintegrarse a un entorno familiar protector en el menor tiempo posible.
Respetamos su identidad y sus elecciones
Favorecemos el desarrollo de su autonomía respetando sus gustos, intereses y personalidad. Elegir su ropa, participar en talleres, practicar deportes o desarrollar actividades recreativas son decisiones cotidianas que fortalecen su autoestima y contribuyen a construir su proyecto de vida.
Creamos comunidad
Promovemos espacios donde puedan expresar sus ideas y participar en la vida de la residencia. Sus opiniones son consideradas para mejorar aspectos como la alimentación, las actividades o los espacios comunes. También procuramos que mantengan sus amistades, celebren sus cumpleaños, compartan fechas importantes y disfruten experiencias propias de su edad, porque sabemos que esos momentos también forman parte de una infancia feliz.
Siempre hay un espacio para ser escuchados
Queremos que sepan que su voz siempre tendrá un lugar. Por ello contamos con distintos canales, como buzones y libros de sugerencias, donde pueden compartir libremente sus ideas, inquietudes, felicitaciones o preocupaciones. Cada opinión es acogida con seriedad, buscando siempre respuestas oportunas y acciones que contribuyan a su bienestar.
Su voz también transforma decisiones
Acompañamos a cada niño, niña y adolescente para que pueda expresar lo que siente, piensa y desea en un ambiente de confianza y seguridad. A través de herramientas amigables, como la encuesta «Mi opinión importa», favorecemos que sus opiniones sean consideradas por quienes toman decisiones relevantes sobre su vida. Porque cuando escuchamos con atención, reconocemos su dignidad, fortalecemos su confianza y reafirmamos que su voz tiene un valor irremplazable.
Un compromiso que compartimos
Proteger a un niño nunca es tarea de una sola persona. Es una misión que se construye entre equipos, familias, instituciones y comunidades que trabajan unidas por un mismo propósito.
En CORPRIX sabemos que cada gesto de acogida, cada conversación, cada palabra de aliento y cada decisión tomada con respeto pueden marcar una diferencia profunda en la vida de un niño, niña o adolescente.
Por eso renovamos cada día nuestro compromiso de acompañarlos con profesionalismo, sensibilidad y afecto, convencidos de que cuando protegemos sus derechos, fortalecemos sus oportunidades y confiamos en sus capacidades, contribuimos a construir una Niñez Fortalecida para una Sociedad Transformada.

