Cada 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena, una fecha que nos invita a reconocer y valorar el aporte de las mujeres de los pueblos originarios, sus historias, sus saberes y el lugar fundamental que ocupan en la transmisión de sus culturas.
En La Araucanía, esta fecha adquiere un significado especial. La presencia y el legado de las mujeres mapuche forman parte de la identidad de este territorio y de una cultura que se ha mantenido viva a través de generaciones.
La mujer mapuche ha tenido históricamente un papel fundamental en la transmisión de conocimientos y prácticas que forman parte de la vida cotidiana de su pueblo: la lengua mapuzugun, la tradición oral, el conocimiento de la naturaleza, la medicina tradicional, la artesanía, el tejido, la alimentación, las ceremonias y tantas otras expresiones que permiten mantener viva la memoria y la identidad cultural.
Pero hablar de la mujer mapuche es también reconocer a mujeres diversas, con distintas historias, experiencias y formas de vivir su identidad. Mujeres que participan activamente en sus comunidades, que educan, trabajan, crean, lideran y aportan desde distintos espacios a la construcción de una sociedad más respetuosa de la diversidad.
Para quienes trabajamos con niños, niñas y adolescentes, reconocer esta realidad también implica comprender que la identidad cultural es parte importante de su historia y de su desarrollo. Crecer reconociendo y valorando los propios orígenes, la lengua, las tradiciones y los vínculos con la comunidad contribuye a fortalecer el sentido de pertenencia y la valoración de sí mismos y de los demás.
Por eso, hoy queremos detenernos especialmente en las mujeres mapuche de La Araucanía y expresar nuestro reconocimiento por su aporte a la cultura, por los conocimientos que han preservado y transmitido, y por las historias que continúan construyendo día a día.
Honrar a las mujeres indígenas también es reconocer sus voces, respetar sus identidades y valorar la diversidad cultural que forma parte de nuestra sociedad.
Desde Corprix Infancia, reafirmamos nuestro compromiso con una mirada que valore la diversidad, respete las distintas identidades culturales y contribuya a que cada niño, niña y adolescente pueda crecer reconociendo y valorando su propia historia y sus raíces.

